L’autochestión y la organización libre y democratica d’os pueblos y nacionalidatz

L’autochestión a este nivel ye la organización libre y democratica d’os pueblos y nacionalidatz, un modo d’estructurar a sociedat d’abaixo enta alto, con escalons autonomos pero siempre ubiertos a comunidatz superiors.

Lo dreito a l’autonomía dentra adintro de l’autochestión como bella cosa inseparable, significando sobiranía a totz os nivels: de barrio, monecipal, comarcal, rechional, nacional y federal.

Todas las comunidatz d’o mesmo nivel han de tener iguals dreitos, y la correspondient capacidat administrativa, churisdiccional y organizativa pa poder-los eixercer. Nomás dende esta base autonomica ye dau proponer, per medio de pacto entre los pueblos y nacionalidatz, una superstructura estatal con obchectivos solidarios. O resultau d’o pacto ye la federación.

En esta linia l’autodeterminación fa tamién parti de l’autochestión, estando l’autochestión d’un día, mientres en o socialismo d’autochestión global se da l’autodeterminación con caracter permanent y a totz os nivels.

Per medio de l’autonomía de cada nacionalidat y rechión, dotadas d’amplas y soberanas facultatz pa resolver os suyos afers particulars, habrán de negociar-se y resolver-se, con o dialogo y l’alcuerdo, as qüestions d’intres común. L’autonomía d’as nacionalidatz y rechions y la suya libre federación, constituyen amás un meyo que facilitará a los pueblos respectivos la participación integral en o poder, fendo posible lo desenrollo completo de cada cultura, de cada luenga y de cada historia propia. La solidaridat federal asegurará que se cumpla los obchectivos comuns y ubrirá la aduya fraterna a la resta de pueblos d’o mundo.


La Autogestión a este nivel es la organización libre y democrática de los pueblos y nacionalidades, un modo de estructurar la sociedad de abajo a arriba, con escalones autónomos pero siempre abiertos a comunidades superiores.

El derecho a la autonomía entra dentro de la autogestión como algo inseparable, significando soberanía a todos los niveles, de barrio, municipal, comarcal, regional, nacional, federal.

Todas las comunidades del mismo nivel deben tener iguales derechos, y la correspondiente capacidad administrativa, jurisdiccional y organizativa para poderlos ejercer. Sólo desde esta base autonómica es dado proponer, mediante pacto entre los pueblos y nacionalidades, una superestructura estatal con objetivos solidarios. La resultante del pacto es la federación.

En esta línea la autodeterminación es parte también de la autogestión, siendo la autogestión de un día, mientras en el socialismo de autogestión global se da la autodeterminación con carácter permanente y a todos los niveles.

Por medio de la autonomía de cada nacionalidad y región, dotadas de amplias y soberanas facultades para resolver sus asuntos particulares, deberán negociarse y resolverse, con el diálogo y el acuerdo, las cuestiones de interés común. La autonomía de las nacionalidades y regiones y su libre federación, constituyen además un medio que facilitará a los pueblos respectivos la participación integral en el poder, haciendo posible el desarrollo completo de cada cultura, de cada lengua y de cada historia propia.

La solidaridad federal asegurará el cumplimiento de los objetivos comunes y abrirá la ayuda fraterna a los restantes pueblos del mundo.

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